miércoles, 10 de abril de 2013

Por las mañanas

Es cuando siento que el corazón va a salir corriendo de mi cuerpo, yo le entiendo, si yo pudiera salir corriendo de mí, también lo haría. Al menos estos días.
Despierto, soy consciente de mi entorno, la cama, la luz que entra por la ventana, y el corazón comienza a latir más y más fuerte, deprisa, tan deprisa que hace daño. Siento dolor físico.

Desde luego que las mañanas es el momento más duro y difícil, saber que tengo que seguir adelante y continuar con mi vida. Me dan ganas de hacerme una bolita y esconderme en un agujero, dormir, hibernar hasta que todo haya pasado. Pero la fuerza que hay en algún rinconcito de mi cuerpo me ayuda a levantarme, sentarme, mover mis piernas hasta la cocina.

Sólo hay que dar tiempo a que pase la mañana.

3 comentarios:

  1. Sacar fuerzas de la flaqueza y salir a comerse el mundo. Ánimo!

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  2. El tiempo es como las tiritas y el beso en la herida, acompañado del "cura sana...", siempre funciona :) , aunque luego nos damos cuenta de que quizá, le hemos dado demasiada importancia a cosas que no la tenían. Besos.

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  3. Bueno, piensa que la mañana es el motor de arranque de un gran día. También al sol le costará hacer ese giro brusco hacia el amanecer en este lado del mundo cuando ya lleva otras tantas horas iluminando el otro lado... El corazón es el motor y todo arranque cuesta... Piensa en que tu corazón es veloz y ese arranque se hace en un momento nada más, un segundo de explosión de gasolina (sangre) en el que todo se pone en marcha!!!
    Nada de bolitas eh? que tú eres muy grande (en todos los sentidos) como para hacerte bolitas!

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